Categoría: Club de lectura
Enviado: 2008-06-28 10:53
¡Hola queridísimos Clubistas!
Ayer fue la última reunión del Club de Lectura Narrativa Contemporánea de la Biblioteca Pública de Orihuela.
Nos reunimos en el Casino de Orihuela para hacer la última reunión del libro El Evangelio según Jesucristo, de José Saramago. No se puede decir que el libro haya tenido mucho éxito: Casi nadie había acabado de leer el libro, y no éramos muchos los que habíamos disfrutado con su lectura. Pero el libro nos ha permitido explorar otro tipo de lectura, diferente a las que veníamos haciendo (aunque todas han sido diferentes entre sí).
Le encontramos muchos aspectos negativos. El principal, no nos parece que sea un libro de los que te enganchan. Es un libro lento, pesado, poco atractivo de leer. De los que se quedan perdidos en un rincón de la estantería. El estilo, con muy pocos párrafos y los diálogos concatenados por comas, nos han dificultado la lectura (aunque, como siempre, ha habido clubistas justo con la impresión contraria). También comentamos que el narrador juega con el lector, le informa de que todo lo escrito no es más que una novela, se permite hacer saltos en el tiempo, introducir su propia opinión independientemente del texto, y muchas otras anotaciones que “descolocan” al lector.
Nos pareció que el Evangelio estaba dividido en dos partes muy claras: La vida de José y la vida de Jesús; nos llamó la atención la importancia que le da Saramago a José, puesto que en la biblia pasa casi desapercibido, y aquí es el protagonista de buena parte de la obra. Nos pareció muy interesante la manera de tratar el sentimiento de la Culpa, y como el Hijo hereda el pecado del Padre (citando a Saramago, “la culpa es un lobo que devora al padre como devorará al hijo”).
Charlamos sobre el Diablo y Dios; Saramago deja en mejor posición al Diablo que a Dios, retratando al primero como un espíritu libre, que cumple con la ley de la naturaleza y sus propias normas, sin dejarse oprimir por la ley de Dios, y al segundo como “Un dios carcelero de una prisión en la que él es el único cautivo”, ansioso de poder y dispuesto a todo para aumentar su control sobre los humanos.
Estábamos de acuerdo en que el mejor pasaje del libro es la conversación en la barca entre Jesús, Dios y el Diablo, e incluso leímos unas páginas de esta conversación.
Nos preguntamos por qué Saramago escribió este libro. El autor sabía que el libro generaría malestar en determinados sectores de la sociedad, y que podía perjudicarle (por ejemplo, para obtener el Nobel de literatura que obtendría 6 años después). Suponemos que lo hizo porque tenía una buena historia que contar. Estábamos de acuerdo en que el libro puede gustar más o menos, pero hay una narración completa, con un sentido propio, muy trabajada y pulida en detalles.
De la trama nos llamó la atención que se obviara totalmente el mensaje religioso: Jesús en ningún momento pretende adoctrinar, ni transmitir un mensaje de paz y amor. Simplemente avisa a la gente que deben arrepentirse de sus pecados.
Después de la reunión pasamos a la barra del Casino, donde empezamos a tomar algo mientras charlábamos, y después tuvimos una cena muy animada, como estupendo colofón a una actividad que ha sido sobretodo, muy gratificante.
Un cordial saludo,
ivan@clubdelectura.es